Perdón

•27-04-2009 Alberto Villén
Lamento mi perdón
y soy fruto de mi condición,
deseo de mi olvido,
muerte de mi resurrección.
No tengo remedio ni remisión,
no habrá tiempo cumplido
y mis faltas serán mi único don.
Aquí se acaba el tiempo de mis ofensas,
aquí yace mi corazón
por mis faltas y falto de defensas,
por entregar lo que no fue mío
y exigir confesión al ofendido
cuando debí ser yo el redimido.
Perdón. Pido perdón como caudal de mi río,
por los desgastes hechos en mi recorrido
pasando para siempre, y como dormido,
a ser cauce de curso seco y frío.







golosinas dijo
y mira que pedir perdón resulta dificil...
que buenas letras!!!
mil besos.
23 Mayo 2009 | 01:17 PM